Deslaves en la vía Quito- Papallacta- Baeza afectan a viajeros y transportistas
- 8 ago 2016
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La vía Quito-Papallacta-Baeza es una de las principales carreteras interprovinciales que une a la capital ecuatoriana con las provincias de Napo, Orellana y Sucumbíos. En los últimos días la vía fue cerrada debido a los deslaves que se producen en varios tramos de la misma.
Las constates lluvias son la principal causa de los deslizamientos de tierra, Nancy Morocho, coordinadora zonal 2 de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SGR), en una declaración para diario El Universo comentó, “a diario se registra un promedio de dos deslizamientos”.
En junio de 2016 se produjo un deslave en el sector de Ollin-Loreto, en este caso el deslizamiento de tierra fue de dos kilómetros de extensión según Ronald Puetate, comandante del Cuerpo de Bomberos de Archidona, habría provocado la muerte de cuatro personas, y pese a que se habría logado rescatar con vida a ocho personas, otras continuaban desaparecidas. Así también el mal tiempo habría frenado las labores de búsqueda de alrededor de 50 socorristas.
Este problema se registra cada año en la temporada de invierno. En 2012, en el sector las Palmas, en el cantón del Chaco, varias personas resultaron heridas por un deslizamiento, del mismo modo en diciembre de 2011, Javier Espinosa que en ese entonces era subsecretario regional del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, señaló que las fuertes precipitaciones acontecidas en el lugar provocaron el derrumbe que ocasionó el cierre de la vía por varios días.
La sugerencia en estos casos, por parte de las autoridades siempre es que se tomen vías alternas para llegar a sus destinos, esto resulta incómodo para los viajeros que tiene que invertir más horas de las consideradas en su trayecto.

Carmen Alomoto, una joven estudiante universitaria que actualmente reside en la capital y que es oriunda de la provincia de Sucumbíos, comenta que suele visitar a sus padres una vez al mes, y que estos derrumbes afectan de sobremanera sus tiempos “es corto el tiempo para visitar a la familia y causa desesperación pasar esperando en la carretera”.
Por otro lado, Víctor Masa chofer de la unidad 58 de la Cooperativa de Transportes Putumayo, que tiene varias rutas hacia la Amazonía da cuenta del constante riesgo al que se ven expuestos al transitar por esta vía, “cuando hay derrumbes y estamos estacionados esperando paso ,estamos con el peligro de que ocurran más deslaves”, finaliza.
Miriam Medina trabaja en la boletería de Transportes Putumayo en el terminal Quitumbe en Quito, ella afirma que pese a que se toman vías alternas por la seguridad de los pasajeros, esto les afecta porque representa un mayor gasto para la empresa porque aunque el trayecto es más largo y tienen que invertir más combustible el costo del pasaje debe mantenerse.






























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